Lunes, 10 Diciembre 2018
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Nacionales

La Presidenta informó sobre un proyecto de "universalización del sistema previsional argentino"; además, sumó a la libreta sanitaria de los chicos las vacunas contra la varicela, el rotavirus y el meningococo. Vacuna contra la corrupción todavía no se inventó pero dicen en el entorno deboudou que están en eso.

Cristina La Muchacha Progre anunció el envío de un proyecto al Congreso que busca abrir una nueva moratoria para acceder a la jubilación. "Esto permitirá la universalización del sistema previsional argentino", sostuvo la Presidenta al encabezar un acto en la Casa de Gobierno transmitido en cadena nacional y destacó la iniciativa "beneficiará" a 470 mil personas fuera del sistema.

Además, la Presidenta anunció la universalización de la Tarjeta Argenta, que pasará a servir como identificación para los trámites de los jubilados. En ese sentido, anunció la ampliación de la financiación a través de este mecanismo de 15.000 a 20.000 pesos, con la posibilidad de que 7.000 pesos se otorguen en efectivo.

Vacunas incorporadas a la libreta sanitaria del Estado
Otro de los anuncios de la Presidenta estuvo vinculado al Plan Sumar, de vacunación. Cristina informó sobre la incorporación de las vacunas contra la varicela, el rotavirus y el meningococo al Calendario Nacional de Vacunación. Con la incorporación de estas tres vacunas, el calendario, que en el 2003 incluía seis vacunas, pasará de "16 a 19", explicó la Presidenta al encabezar en Casa de Gobierno..

Elisa Cocha Golda Carrió y otros dirigentes de Unen denunciaron a Diego Bossio, titular de la ANSeS. Es acusado de “abuso de autoridad y violación de los deberes de funcionario público" por no cumplir las sentencias de reajustes jubilatorios.

Elisa Carrió, acompañada por otros dirigentes del Frente Amplio-UNEN, denunciaron hoy penalmente al titular de la ANSeS, Diego Bossio, por supuesto "abuso de autoridad y violación de los deberes de los funcionarios públicos". La acusación es por obstruir el cumplimiento de sentencias en casos de reajustes jubilatorios. La presentación, realizada en los Tribunales de Comodoro Py, fue firmada también por los diputados Martín Lousteau, Fernando Sánchez, Alcira Argumedo, Pablo Javkin, Carla Carrizo y Roy Cortina; los senadores Fernando Solanas y Magdalena Odarda; además de la ex legisladora Fernanda Reyes.

Días atrás, Carrió advirtió en una conferencia de prensa que hay "unas 300 mil causas" en la Cámara de Seguridad Social y "el 80 por ciento son por actualización de haberes". Según consta en la denuncia contra Bossio, anotado entre los aspirantes del oficialismo para suceder a Daniel Scioli en el gobierno bonaerense, sería el "responsable directo del incumplimiento deliberado por parte de la ANSeS de las sentencias firmes dictadas en su contra, en las que se ordena reajustar los beneficios jubilatorios".

Para los dirigentes de UNEN, los jubilados atraviesan "una situación de extrema gravedad" porque, afirmaron, "perciben jubilaciones que no les alcanza para mantener un nivel de vida digno" y "tienen que peticionar ante la Justicia para que se les redetermine el haber inicial y se les recalcule la movilidad".
El Papa le dio un consejo al juez Lijo: “Si la prudencia se convierte en inacción, es cobardía”. Ariel Lijo estuvo con Francisco en el Vaticano el 6 de mayo. Recién ahora se conoció parte del diálogo que mantuvieron.

Si es cierto que “Dios está en los detalles”, la visita que el juez federal Ariel Lijo le hizo al Papa Francisco hace tres semanas estuvo regada de frases y gestos enhebrados en un mismo, único sentido: la lucha contra la corrupción. “Está bien ser prudentes. Pero si la prudencia se convierte en inacción, eso es cobardía ”, le dijo a Lijo durante la larga entrevista que mantuvieron en una tibia mañana romana.

El juez tenía planificado un viaje familiar que tendría una escala en Roma. Conociendo la estrecha amistad del Papa con el legislador porteño y referente de la organización antitrata La Alameda, Gustavo Vera, le preguntó si era posible conocer a Francisco. “El Papa lo identifica a Lijo por varias de sus sentencias contra el trabajo esclavo", recordó Vera.

El encuentro fue el 6 de mayo y duró una hora y media. En los primeros treinta minutos conversaron sobre temas familiares y personales. Luego, el diálogo abordó el trabajo actual de Lijo, desgranando el Juez los problemas y las presiones que debe enfrentar a diario. “Francisco le dijo que siempre había que respetar los mandatos institucionales y ser cuidadoso con los tiempos, pero que los jueces debían tener más independencia y profundizar sus investigaciones sin temor ”, repasa Vera.

“Creo que con esas palabras Lijo entendió que podía tener algún tipo de luz verde o de respaldo espiritual para avanzar con los expedientes más incómodos para el poder”, interpreta el legislador. “Fue como si hubiéramos comprendido qué quiere decir el Papa cuando repite ‘cuiden a Cristina’”, dice.

El Papa también quiso saber si el juez federal tiene jurys en su contra en el Consejo de la Magistratura. Lijo le respondió que no. “Tenemos que ser muy prudentes”, le comentó a Francisco. Entonces, según Vera, el Papa fue más directo: “Está bien. Pero si la prudencia se convierte en inacción, eso es cobardía”. “Fue un momento muy fuerte”, recuerda Vera.

El encuentro finalizó entre abrazos y bendiciones. El juez estaba muy emocionado por el encuentro, y especialmente por el trato afectuoso que Francisco les había dispensado a su esposa y su mamá. Un rato después, la comitiva cruzó el río Tíber y se intercambiaron las primeras impresiones durante un almuerzo en el barrio del Trastevere. Los expedientes sobre Boudou y la ruta de la efedrina fueron mencionados en varias ocasiones.

Vera cree que Lijo es parte de un grupo de jueces que tienen en sus manos causas comprometedoras para varios funcionarios y que, sometidos a una inmensa presión, están buscando señales de apoyo para avanzar con sus investigaciones. El mensaje que Lijo se trajo para los jueces locales bien podría resumirse con una de las frases que Francisco convirtió en eslogan mundial: ‘pecadores sí, corruptos no’”, sonríe el referente de La Alameda. Y ofrece la última perla: “en una carta personal que Francisco me envió el viernes, repite la misma consigna: ‘hay que ser implacable con la corrupción. Es difícil, sí. Pero hay que hacerlo’”.

El contador Alfredo Popritkin conoce a Lijo desde sus tiempos como perito contable de la Corte. No participó de la reunión con Francisco, pero compartió con Vera y Lijo el resto de la estadía. Recuerda que para el juez “la sorpresa fue grande, pues no sólo encontró el apoyo moral que había ido a buscar, sino que recibió el firme mandato de Francisco de actuar con valentía. Por lo que vimos anteayer, Lijo no tardó en escuchar ese consejo”, deduce el contador.
Tras arribar de Francia donde firmó un acuerdo con el Club de París, el jefe de Economía habló del dólar y de su relación con Fábrega, el presidente del Banco Central.

“Fue un gran acuerdo”, así resumió Axel Kicillof al acuerdo alcanzado con el Club de París. "Primero sale una nota diciendo que se viene una devaluación y luego empieza a subir el dólar paralelo. Si todo el mundo dice que hay una devaluación entonces todos esperan una devaluación y fuerzan una devaluación, es la profecía autocumplida”, sentenció.

“No descarto que haya otro intento de forzar una devaluación. En enero pasó eso, hubo una corrida al dólar fogoneada por intereses de determinados grupos. Hablé con los agentes de bolsa más grandes. No hay problemas entre ellos”, dijo luego ante la presencia de periodistas en una rueda de prensa.

La relación con el Banco Central
“No estoy peleado con Fábrega, están repitiendo los mismos mecanismos de enero donde ciertos grupos especuladores, justifican sus movimientos porque hay peleas en el equipo cuando no es así.” Club de París
“Es la primer vez que hay un pago a plazo al Club de París, que no sea en el marco de un préstamo o un programa de ajuste. El propio Club dijo que este había sido uno de los acuerdos más complejos”.

El FMI
“El Club de París no da quitas porque viene con el financiamiento del FMI. Usualmente en la ecuación cuando un país entra en un programa ya entra en una reestructuración con el Club de París y entonces le termina pagando pagando el Fondo Monetario por intermedio del país al Club. Pero en este caso no estábamos en una situación de incumplimiento con nadie ni con el FMI. Todavía no hicieron una modalidad que se llame “Argentina” pero podrían hacerla, no hay reestructuraciones anteriores de este tipo. Lo que conseguimos era imposible porque está fuera de las modalidades anteriores del Club, por eso llevó tanto tiempo la negociación que llevamos adelante”.

Los detalles del acuerdo
“Fue un gran logro haber conseguido un programa de refinanciación de 5 años, extendible a dos años más y que nos hayan aceptado un plan de montos mínimos. El primer pago mínimo que es el que tenemos ahora en julio de US$ 650 millones, luego en mayo del año que viene US$ 500 millones de dólares más intereses que se pagan en el 2015, y luego dependiendo el año rondan los 1.600 o 1.700 millones de dólares, en 2017 es US$ 1.100 millones porque es un año con compromisos de deuda”.

“Todos los años se establecerá un máximo de US$ 2.250 millones, y alcance esta cifra dependerá de qué monto de inversión extranjera directa entre al país”.

“Los pagos serán todos los años al 30 de mayo, salvo este año que cae 30 de julio porque en el memorando de entendimiento que se firmó”.

Críticas
“Estoy decepcionado con aquellos que nos criticaron por reconocer este monto de deuda que está en el presupuesto. Cuando se entra en default en 2001, creo que fue Roberto Lavagna quien congeló el monto de la deuda y su contabilidad”.
Por E. Simón
Ilustración: Manuel Abal
Debemos estar atentos a lo que informe el ministro de Economía, La Joven Guardia Kicillof. ¿Por qué? Porque la dedua con el Club de París era de 6.500 millones de dólares y ahora pactaron pagar 9.700 millones de dólares. La deberá pagar el gobierno que asuma en 2015. Cómo se originó durante gobiernos militares que carecen de legitimidad institucional.

Tras el derrocamiento del Pocho Perón, en 1955, el nuevo gobierno ilegítimo militar encabezado por el general Pedro Eugenio Aramburu, intentó reactivar el flujo de comercio. Por eso rapiñó un nuevo préstamo externo destinado a financiar importaciones desde Europa. Así se contrata con varios bancos europeos un crédito de 700 millones de dólares que, se suponía, podría ser amortizado en el transcurso de un año. Pronto resultó evidente que era imposible para el gobierno cancelar en un plazo tan corto el préstamo. Ante esa situación, el ministro de Finanzas francés invitó a los 11 países acreedores de la Argentina a reunirse en París para analizar la refinanciación de la deuda externa. Dicha reunión se realizó entre el 14 y el 16 de mayo de 1956.

De esta reunión surgió lo que sería conocido como el Club de París, un foro informal de acreedores oficiales y países deudores. Su función primordial sería la de coordinar formas de pago y renegociación de deudas externas de los países e instituciones de préstamo. Desde su creación, en 1956, hasta 2009, El Club de París efectuó 408 acuerdos con 86 países deudores. Este foro informal de acreedores y deudores surgió tras una reunión entre gobiernos con los que el Estado argentino había contraído deuda: en conjunto acordaron renegociar un débito que entonces era de unos U$S 700 millones.

El club está integrado por 19 naciones: Alemania, Australia, Austria, Bélgica, Canadá, Dinamarca, España, Estados Unidos, Finlandia, Francia, Holanda, Irlanda, Italia, Japón, Noruega, Rusia, Suecia, Suiza y Reino Unido.

Gran parte de los compromisos financieros se tomó durante la dictadura militar por lo tanto no es un compromiso tomado en la plena voluntad democrática del pueblo argentino.

Sí está claro que el déficit se multiplicó bajo la administración de distintos gobiernos democráticos. El Estado nacional logró avances en renegociaciones realizadas en 1962, 1965, 1985, 1987, 1989, 1991 y 1992, pero cayó nuevamente en incumplimiento como consecuencia de la crisis de 2001, cuando bajo la fugaz presidencia de Adolfo Rodríguez Saá el país declaró el cese de pagos de la deuda externa aplaudido por todo el Congreso Nacional. Esa decisión implicó que se dejara de pagarle también al Club de París: en2001, Argentina le debía a ese organismo internacional unos U$S 1.879 millones que se multiplicaron rápidamente por los intereses y la revaluación de las monedas internacionales. En pocos años, el pasivo llegó a U$S 6.450 millones.

En diciembre de 2008 el gobierno de Cristina La Muchacha Progre Kirchner anunció que cancelaría su deuda con ese foro de acreedores con fondos que saldrían de las reservas del Banco Central. Sin embargo, la crisis mundial que se desató ese mismo año provocó un cambio de planes y dejó vigente la deuda: al 30 de abril último, Argentina debía 9.700 millones de dólares.

El foro se reúne en París unas diez veces al año y es coordinado por representantes de Francia: hubo más de 400 acuerdos con 86 países deudores, entre los que se encuentran Brasil, Perú y México.
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