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Miércoles, 08 Agosto 2018 22:24

Salvaron del Jury al juez que tiene que investigar a Gioja por sobreprecios con la ART

Por Ernesto Simón

El miembro de la Corte, Guillermo De Sanctis, fue uno de los artífices para que el Juez Pablo Flores no llegue a Jury. Por ahora apenas le aplicarán una sanción.

La sanción que se le aplicará a Pablo Flores consiste en un mes de suspenso sin goce de sueldo. Una ganga para el magistrado que deja libre a acosadores sexuales y se le prescriben las causas de su juzgado.

Si bien las irregularidades que presentaba el Segundo Juzgado de Instrucción, a cargo de Flores, daban para llegar a un Jury y destituirlo, los miembros de la Corte de Justicia de San Juan decidieron salvarlo.

La decisión fue tomada por la Sala Tercera de la Corte de Justicia, integrada por José Abel Soria Vega, Adolfo Caballero y Guillermo De Sanctis. En este punto, fue fundamental la posición de Guillermo De Sanctis. El cortista le tiró la toalla al Juez Pablo Flores que llegó a su cargo con la ayuda de su amigo José Luis Gioja, a quien debería investigar por la causa de los sobreprecios que pagó el Estado a la ART IAPSER durante su gobierno. (Ver nota aparte).

Corte de Justicia de San Juan: Guillermo De Sanctis, Adolfo Caballero, Adriana Verónica García Nieto, José Abel Soria Vega y Angel Humberto Medina Palá. 

Antecedentes de un juez moroso

Pablo Flores, que por desgracia es juez en la provincia de San Juan, tiene en sus manos la causa por sobreprecios de la aseguradora que Gioja contrató cuando era gobernador. Es también quien dejó prescribir hace años otra denuncia por abuso sexual que pesaba contra el ginecólogo Carlos Martínez, ahora acusado nuevamente por más acosos.

Todos los medios nacionales tomaron la denuncia de El País Diario en la causa de sobreprecios con la ART que contrató el Estado durante el Gobierno de Gioja. Lamentablemente la denuncia duerme en el juzgado de Pablo Flores.

En la denuncia contra Gioja, se habla de una cifra de 3.500 millones de pesos de sobreprecios. Sin embargo Pablo Flores nunca citó al exgobernador y tiene el expediente planchadito, como la bandera de Luca Prodan.

Pablo Flores es el titular del Juzgado de Instrucción N° 2. En su despacho tuvo una causa por abuso sexual que se le venció. Él ni siquiera sabía que se le había escapado la tortuga. Su obsolencia es dañina porque al precio de su ineptitud lo paga la sociedad.

Tras conocerse el caso del ginecólogo denunciado, se desató un escándalo. Al magistrado Pablo Flores se le venció un expediente contra el mismo abusador y dejó desamparada a una presunta víctima hace años. Es un caso paradigmático de desidia judicial y de abandono al ciudadano común por parte de la Justicia local.

El ginecólogo denunciado en los últimos días por múltiples abusos sexuales en Jáchal, ya tenía un procesamiento en su contra por un hecho similar que sucedió hace años. Una mujer lo había denunciado en 2006 por presuntos manoseos cuando éste la atendió en el hospital de Sarmiento.

Según la Corte de Justicia, el ginecólogo Martínez fue procesado por abuso sexual simple en el 2013. La resolución fue apelada y en 2014, la Cámara Penal no lo admitió y regresó la causa al Segundo Juzgado de Flores. Desde entonces se encajonó y, lo que era obvio, prescribió. El magistrado había dicho que el expediente estaba en la Sala I de la Cámara Penal pero luego se descubrió que en realidad la causa había vuelto de segunda instancia y se encontraba en su juzgado.

Asimismo, el Juez Pablo Flores cuenta en su derrotero con otros antecedentes de morosidad obscena. Tal el caso de la resolución dictada en abril del 2014, la cual otorgó la libertad a Agustín Sebastián Laciar, un sujeto acusado de violar a una adolescente de 13 años en 2011. El argumento del inefable Flores fue que, si bien él tenía procesado a Laciar, correspondía otorgarle la excarcelación en razón de que había permanecido más de 2 años preso sin sentencia.

Otro caso inexplicable fue el ocurrido en junio de 2014. El magistrado en cuestión se vio envuelto en un episodio donde por error administrativo de su juzgado, dieron la libertad a un homicida. Se traspapelaron las causas o se confundieron. Fue entonces que el 5 de junio del 2014, a través de un oficio firmado por el Juez Flores, dejaron en libertad a Sebastián Conejo Lucero, el principal acusado por asalto y asesinato del carnicero Rodolfo Omar Jofré, ocurrido en Rawson el 31 de abril de ese año. La equivocación vino en razón de que el propio juzgado, que también tenía al sujeto como imputado en otra causa por robo, le dictó la falta de mérito y ordenó la libertad.