Sábado, 24 Febrero 2018
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Política

El diputado nacional del Pro, Eduardo Cáceres, colocó en el ámbito del Congreso de la Nación el problema de los acomodos para hacer entrar a familiares y amigos al Poder Judical vernáculo. A través de un proyecto de declaración, expresó su preocupación y la de los sanjuaninos por la falta de transparencia en la selección de personal por la Corte de Justicia provincial.

“Esta metodología de selección favorece el acomodo, y priva a miles de sanjuaninos de un puesto con estabilidad laboral sin igual, como ofrece el sistema público” señalo el legislador del Pro.

Cabe recordar que Cáceres en su actividad profesional como abogado y antes de ingresar a la política, realizó denuncias penales pidiendo hasta la destitución de la Corte de Justicia, por la designación, sin concurso, de personal que en su mayoría, eran familiares directos de funcionarios públicos.

Ante la posibilidad de 300 vacantes laborales en el Poder Judicial de la Provincia de San Juan, el Diputado Nacional Eduardo Cáceres expresó que “debe existir el valor al mérito, como manda el sentido común y nuestra constitución”.

En este sentido, Cáceres acompañó la semana pasada un proyecto de ley presentado por el bloque PRO en el Congreso Nacional para "promover la meritocracia en todos los ámbitos del empleo público”.

 

El amigo y presunto socio del vicepresidente Amado Honesty Boudou se presentó en el juzgado de Lijo. Por la renuncia de su anterior abogado, dijo que no pudo elaborar su defensa.

José María Núñez Carmona, el socio del vicepresidente Amado Boudou que está acusado en la causa Ciccone , presentó hoy un escrito ante el juez federal Ariel Lijo, no respondió preguntas, al esgrimir que no tuvo tiempo para preparar su defensa por la renuncia de su anterior abogado defensor. Ante el cumplimiento de la formalidad del acto de defensa y el compromiso de Núñez Carmona de estar "siempre a derecho", el magistrado quedó habilitado para tomar una decisión sobre su situación procesal.

El socio comercial y amigo de la infancia de Boudou se presentó hoy en los tribunales de Retiro, en Comodoro Py 2002, para prestar declaración indagatoria en la causa por la ex Ciccone, en un trámite que duró cerca de una hora. Llegó y se fue sin hacer declaraciones. Núñez Carmona está acusado por el juez Lijo de haber sido cómplice del vicepresidente en la supuesta apropiación de la imprenta calcográfica. Antes de las 11, horario en que había sido citado, el socio de Boudou y su abogado, Ramiro Rubinska, ingresaron al juzgado de Lijo y se retiró cerca de las 11.30, por una puerta lateral del edificio ubicado en Comodoro Py, según informaron fuentes judiciales a este medio.

 "Pedimos unos días más" para analizar el expediente "porque mis abogados no pudieron" evaluarlo a fondo, dijo Núñez Carmona en breves declaraciones a los periodistas al salir del edificio de tribunales, ubicado en la avenida Comodoro Py 2002, por una lateral, por donde esperaba poder evitar la guardia de reporteros, fotógrafos y camarógrafos que lo esperaban desde temprano.

Núñez Carmona , que ya había tenido dos citaciones fallidas a indagatoria, pasó menos de una hora en el juzgado federal 4 y se limitó a presentar un escrito -con una extensión de apenas una carilla y media- sin contestar preguntas.

Una investigación de la Universidad Católica Argentina revela que redujo el riesgo de que los chicos tengan que trabajar; en cambio, su contribución para los más necesitados fue muy modesta y sigue habiendo pobreza en el país.

La Asignación Universal por Hijo (AUH) , el mayor programa de transferencia de fondos estatales a familias en situación de vulnerabilidad (un proyecto de la oposición que fue adoptado en 2009 por el Gobierno), consiguió mejorar en forma significativa el nivel de inserción de los niños y adolescentes en el sistema educativo. En cambio, fue muy modesto el aporte para una reducción de los índices de trabajo infantil y pobreza.

Ésa es una de las principales conclusiones de un balance de la AUH realizado por el Observatorio de la Deuda Social de la Universidad Católica Argentina (UCA), que también muestra que causó un impacto en materia de bienestar económico en los hogares, aunque el efecto fue más leve en cuanto a salvar a los chicos de vivir con "inseguridad alimentaria" (tener episodios de hambre).

Según el estudio, basado en la encuesta que anualmente realiza la UCA, entre los menores de entre 5 y 17 años que son beneficiarios de la AUH (se tomó una muestra de más de 3500 casos) trabajaba el 14,3% en el promedio de los tres años considerados (2010 a 2012).

Entre los chicos del "grupo de comparación" el índice resultó de 16,7%. En este segundo grupo se incluyó a menores que viven en una situación vulnerable, comparable a la de los asistidos por el plan, pero que no lo cobran. "Que no reciban la asignación puede deberse a muchas razones: documentación incompleta, no certificación del vínculo filial, residencia no legal, autoexclusión, desinformación", explicó el sociólogo Agustín Salvia, coordinador de la encuesta de deuda social y uno de los autores del informe junto a Ianina Tuñón.

Con los índices mencionados se concluye que la AUH redujo en un 14% el riesgo de que los chicos trabajen por motivos económicos. Entre 2010 y 2012 hubo una pequeña caída de la tasa de trabajo infantil, pero que se verifica tanto entre quienes cobran la AUH como entre quienes no lo hacen, por lo que podría deberse, en todo caso, a cambios en el mercado laboral.

Al programa oficial se le atribuye un resultado más significativo en el aumento de la tasa de escolaridad. El índice de no asistencia a la escuela fue, en el promedio de los tres años considerados, de 3,6% entre los beneficiarios, mientras que en el grupo de comparación ese déficit afectó al 9,5 por ciento. "Se redujo en más de 60% el riesgo de no asistencia escolar", afirma el estudio. El mayor impacto se dio donde se registraron entornos emocionales favorables y en hogares donde la madre es mayor de 25 años. Entre los que no lo cobran, la situación empeoró año tras año y afecta más a los varones. El problema se concentra en los jóvenes de 13 a 17 años, es decir, aquellos que deberían asistir al secundario.

Entre sus condiciones, la AUH contempla la obligatoriedad de certificar la asistencia a la escuela. La transferencia, que se paga desde fines de 2009 y que abarca a unos 3,4 millones de menores de 18 años, tiene un mecanismo por el cual mes a mes se paga el 80% del monto vigente (hoy, $ 664) y el resto se percibe si se demuestran la escolaridad y la atención sanitaria.

En cuanto a los efectos sobre los ingresos per cápita de los hogares, el informe establece que la AUH redujo en un 35% la posibilidad de estar en situación de pobreza extrema. Se tomó como referencia una canasta básica alimentaria de $ 450 por persona (dato para 2012) y se concluyó que en las familias con asignación el 13% de los chicos de hasta 17 años está por debajo de ese ingreso, en tanto que entre los que no cobran el índice llega a 19,9%. Si se duplica el valor de la canasta (900 pesos por persona), los que quedan por debajo de la cifra (dado el nivel de ingresos de sus familias) son el 62,5 y el 65,6%, respectivamente. En este caso, se concluye que el plan reduce en un 4,8% la posibilidad de caer en situación de pobreza (no extrema).

Más modesto resultó el impacto de la AUH sobre la "seguridad alimentaria". Se considera que existe inseguridad alimentaria cuando los integrantes de un hogar han pasado algún episodio de hambre, según sus propias respuestas y más allá de la cuantía de los ingresos. "En un contexto de vulnerabilidad, la seguridad alimentaria no depende sólo de los ingresos, sino de varios factores que hacen a la pobreza estructural", explica Salvia. Esos factores se traducen, por ejemplo, en la imperiosa necesidad de usar ingresos en alguna actividad de la economía de subsistencia, en la falta de acceso a alimentos en cantidad y a precio adecuados, y en problemas de educación.

"Estos programas cubren las necesidades más urgentes de una población que no tiene otras fuentes seguras de ingresos -analizó Salvia-. Lo ideal es que el desarrollo productivo y el empleo permitan la inclusión social." La inclusión, claro, no depende sólo de ingresos ni del empleo, sino que se suman otras variables sobre calidad de vida; según otros datos presentados por la UCA el año pasado, casi la mitad de los chicos vive cerca de alguna fuente de contaminación, dos de cada diez habitan viviendas con déficit en su calidad y también dos de cada diez viven hacinados.

Si se considera la población total urbana del país sin distinción de nivel socioeconómico, las estadísticas indican que uno de cada diez chicos de entre 5 y 17 años trabaja en alguna actividad económica, según el último dato disponible, que corresponde al Barómetro de la Deuda Social de la Infancia de la UCA, de 2012.

El relevamiento también muestra que un 6,3% de los niños y adolescentes hacen un trabajo doméstico intensivo, lo cual significa que, de manera habitual, hacen en sus casas tareas propias de un adulto, que les insumen tiempo que podrían dedicar al estudio o al juego. En algunos casos, se trabaja tanto dentro como fuera de la casa.

Desde el 25 de mayo de 2010 -según la fecha de vigencia establecida por la ley 26.390-, la edad mínima para la contratación laboral en la Argentina es de 16 años. Entre aquel año del Bicentenario y 2012 la tasa de empleo infantil en actividades económicas se redujo de 12,4 a 10,6%, según datos de un informe de la UCA difundido el año pasado, que también reveló que en la Argentina cuatro de cada diez chicos son pobres. Esa "leve merma" en el trabajo infantil, de 1,8 puntos porcentuales, se registró en el grupo de quienes tienen entre 5 y 13 años y fue más significativa entre las mujeres que entre los varones, según se analizó en el informe.

Por Osiris Alonso D’Amomio 
para www.jorgeasisdigital.com 
Para Oximoron, sólo con una nueva administración podrá reconstruirse, para la Argentina, la credibilidad extraviada.

“Para negociar, la Presidente argentina hoy es un impedimento”, confirma la Garganta, telefónicamente, desde New York. “Y con su ministro de Economía es peor”. Pese a las invocaciones -en contrario- del Santo Padre Francisco, la Argentina desperdicia la etapa más floreciente. En la que no pudo, por impericia, proyectarse. Asediada por conflictos heredados, y mal manejados, que la exceden, La Doctora se pone el país de sombrero. Asoma un riesgo de default más grave que el de 2001. La Doctora choca, con virulencia, la calesita que no aprendió a comandar. Explicación básica para los picos de stress que anteceden a la depresión. En vísperas de euforias similarmente perjudiciales. El crédito de la confianza está agotado. Ya no le fían. La manera más eficaz de ayudarla -como lo solicita el Santo Padre- para una buena culminación, consiste en aproximarle la línea de llegada. Como en 1989 se le aproximó a Raúl Alfonsín, a quien la historia registra como modelo de demócrata. Para Consultora Oximoron, los 18 meses de distancia se imponen como una dificultosa eternidad. Inmanejable para el país quebrantado. Sometido a la próxima frivolidad de una campaña doble. Onerosa e interminable. Según Oximoron la salida del laberinto sólo puede racionalizarse a partir del acuerdo político y económico. Entre el oficialismo deteriorado y los “opositores envueltos”. Entendimiento que Oximoron, por facilidad expresiva, prefiere denominar “Moncloa”. Para compartir, en materia de responsabilidad, las trascendentes decisiones que deben tomarse. Mientras tanto, para Oximoron, debiera cancelarse la pedantería costosa de las PASO. Y adelantarse la elección presidencial.

Por E. Simón 
Lo de Menem parecía insuperable. El desguace del país que vivimos durante los años 90 era para los argentinos el descenso al octavo círculo del Dante. Pero así como las ciencias siguen en su constante búsqueda hacia el futuro, la corrupción estructural que somete a Argentina desde hace años también ha sabido pulir su método.

Cuesta entender a los convencidos del modelo kirchnerista. Sobre todo porque cuando se les plantea el tema de la corrupción se muestran molestos, en ocasiones irascibles. Entonces sí, aparecen los argumentos rayanos con el cinismo. En una suerte de relativismo ético, se han vuelto fervientes abanderados de la ya desvencijada premisa: “roban pero hacen”, que ha tenido su eficacia durante años en la democracia vernácula. Otro de los argumentos K a la hora de cubrir a los ladrones que incrementaron su patrimonio es acusar de nostálgicos menemistas a quienes criticamos el robo desde la función.

Criticar la corrupción tanto de Néstor, como de Cristina y de sus funcionarios, no es adherir al neoliberalismo que trajo Menem en los ´90. Liberalismo que se instaló con la natural anuencia de gobernadores como Kirchner, Rodríguez Saa, Jorge Escobar, Lole Reuteman, Cabeza Duhalde, Palito Ortega y toda esa hinchada de rufianes que el Turco se procuró para rifar el país.

Cuando alguien critica a este gobierno, infectado sin duda de corrupción, los militantes e intelectuales K salen a la cancha. En una suerte de perversión tramposa, los kirchneristas preguntan a quien quiera escuchar: ¿Acaso no estás de acuerdo con la Asignación Universal por Hijo, con la reestatización de YPF, con la vuelta al Estado de los aportes jubilatorios, con los Juicios a los asesinos de la Dictadura, con la Ley de Medios, con el matrimonio igualitario, con el voto a los 16 años, con la reducción de la pobreza, con la vuelta de Aerolíneas Argentinas?, y la lista sigue. Obvio que sí se está de acuerdo con todo lo que ayude a que en Argentina vivamos mejor. Pero acaso ¿no se podría haber hecho todo eso y más pero sin robar? Estoy convencido que sí.

No se puede ser cómplice mientras una caterva de bandidos se esté robando el país. El deber ciudadano es enfrentar y combatir ese latrocinio, aunque, se sabe, tal vez tengamos la batalla perdida desde antes de empezar. El relativismo cultural y ético ha calado profundo. Para muchos, la decencia no es una virtud, es apenas un detalle menor que se puede obviar frente a los logros del matrimonio multimillonario.

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