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Jueves, 08 Agosto 2019 09:51

Charly García volvió a brillar en el escenario y conquistó al Luna Park

Por El País Diario

Entre canciones de Random y clásicos como Parte de la religión, Cerca de la revolución y Total interferencia, el músico se lució en un escenario con mucha historia.

Charly García sintetizó su presente de redención musical con el regreso al estadio Luna Park, territorio que abrigó a algunos de sus mejores discos, después de siete años de ausencia, bajo el universo conceptual que denomina La Torre de Tesla, que le permitió acomodar, bajo una nueva gramática, canciones antiguas y recientes.

Con media hora de retraso para el anuncio que se hizo al público, García abrió el fuego de la noche con Nito Mestre como invitado para ofrecer una versión de Instituciones, la canción de apertura del último disco de Sui Géneris que, por su brusco cambio de norte, empujó el final de aquel dúo (para aquel entonces, cuarteto); ciclo que se clausuró, precisamente, en el Luna Park.

La noche prosiguió combinando tiempos y temperamentos: el momento en el piano con De mí; el presente inmediato con La máquina de ser feliz y Rivalidad, y el guiño al público, que arrebató todas las entradas a la venta en unas pocas horas, con Yendo de la cama al living, Cerca de la revolución, Demoliendo hoteles y Nos siguen pegando abajo.

El tiempo político también atravesó la noche, ya sea con alguna ironía del propio García en el escenario como por el resonante canto contra el presidente Mauricio Macri en las tribunas del estadio. García aprovechó el fragor del momento para responder con No llores por mi Argentina, acompañado por Pedro Aznar. No es un invitado si nunca se fue, le regaló García al exbajista de Serú Girán.

El recorrido, que concluyó con Total interferencia y gracias chicos y chicas, fue acompañado por Fabián El Zorrito Quintiero en teclados; Rosario Ortega en coros; y el trío chileno integrado por Toño Silva, en batería, Carlos González en bajo y Kiuge Hayashida en guitarra.

El público, que pobló el Luna Park acaso ya predispuesto para la fiesta, encontró sin embargo la gratitud de la correspondencia artística.