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El jefe de la CGT oficialista es investigado por una millonaria defraudación a los afiliados en sus aportes para seguros de vida y sepelio.

El líder de la CGT oficialista; Antonio Caló , fue imputado hoy en una causa en que se investiga a la cúpula de la Unión Obrera Metalúrgica (UOM) por supuesto lavado de dinero. Así lo decidió la fiscal en lo penal económico Gabriela Ruiz Morales, según consignó la agencia DyN.

La representante del Ministerio Público requirió una investigación penal porque los imputados habrían cobrado 20 mil dólares mensuales de 1987 a 2008, que correspondían al 20 por ciento de la recaudación de seguros de vida y sepelios a los afiliados de la UOM. El requerimiento de la fiscal fue hecho ante el juez en lo penal económico Pablo Lladarola.


Caló está bajo la mira de la Justicia desde que el abogado de la UOM, Segundo Pantaleón Córdoba, fuera interceptado en 2011 en la terminal de Buquebus cuando intentaba salir del país con 800.000 dólares hacia Uruguay.

Tras su detención, Córdoba denunció que él y otras 13 autoridades de la UOM se repartieron durante 20 años 20.000 dólares por mes, en "prolijos sobres marrones", que provenían del 20% de la recaudación que los afiliados metalúrgicos le pagan al Instituto de Seguros SA en concepto de seguros de vida y sepelio.

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Días atrás, los jueces Claudio Gutiérrez de la Cárcova, César Lemos y Luis Losada del Tribunal Oral Penal Económico N°2 condenaron a Córdoba a un año y nueve meses de prisión en suspenso. Y confirmaron que Caló debía ser investigado junto al secretariado de UOM por lavado de dinero.

Caló no solo lidera la CGT más cercana a la Casa Rosada sino que también es uno de los principales aliados gremiales del candidato presidencial del Frente para la Victoria, Daniel Scioli.
Martes, 29 Septiembre 2015 00:02

Lo que el lobby megaminero no comprende

Por
Por Marcelo Arancibia 
Partido GEN San Juan 
"No hay peor sordo que el que no quiere oír", dice un viejo proverbio español que resulta perfectamente aplicable al lobby megaminero al obstinarse en no reconocer que la actividad perdió la licencia social, al menos, en los pueblos de la cuenca del río Jáchal.

En la noche del domingo 13 de septiembre, unos trescientos jachalleros se auto convocaron espontáneamente en la casa del Intendente comunal para confirmar la veracidad de los mensajes de whatsapps enviados por obreros de la mina Veladero, pidiendo a sus familiares que no hicieran uso del agua del río Jáchal, porque en sus afluentes se había derramado solución cianurada. Ya en la noche del sábado 19, eran ocho mil las personas que marcharon alrededor de la plaza municipal reclamando el cierre definitivo de la mina Veladero (por entonces solo se conocía que solución cianurada derramada por Barrick Gold eran 224.000 litros).

Para entender la dimensión de la movilización de un tercio de la población de Jáchal, pidiendo el fin de la minería a cielo abierto en su territorio, hay que imaginar a más de cuarenta mil capitalinos en la Plaza 25 de Mayo, circunstancia nunca acontecida en su historia; ni siquiera por éxitos deportivos nacionales (selección de fútbol) o provinciales (campeonatos mundiales en hockey sobre patines o por el ascenso a primera división del fútbol por parte de San Martín) considerando, no la población de la Ciudad Capital, sino la de todo el gran San Juan.

El problema por el derrame de solución cianurada en la mina Veladero, además de ser legal y técnico, es principalmente político. Y es desde la política donde no se están dando las respuestas por la contaminación a la cuenca hídrica del río Jáchal. Salvo honrosas excepciones, como el recorrido por Iglesia y Jáchal realizada por la candidata presidencial Margarita Stolbizer, desde el Gobierno se niega desde un pedido de disculpas por lo sucedido hasta las renuncias de los funcionarios de minería e hidráulica, pasado por la no toma de la decisión legislativa de convocar al pueblo (soberano) de Jáchal e Iglesia a una consulta popular o plebiscito, para que sean sus propios ciudadanos quienes decidan sobre la continuidad o no de los emprendimientos Veladero y Pascua Lama.

A la contaminación de la cuenca del río Jáchal le precedió la de las Instituciones. La Legislatura Provincial brilla por su ausencia. El Gobernador Gioja se reúne inmediatamente y en privado con gerentes de la Barrick Gold llegados desde Canadá, pero no se constituye en Jáchal e Iglesia para dar la cara por el desastre ambiental provocado, ni a pedir disculpas por haber condenado a ambos departamentos al sacrificio de sus territorios, con la pérdida de su perfil agrario y turístico.

Pero las responsabilidades no son solo provinciales, se proyecta a la Nación. La principal responsable es la Presidente, quien no hace cumplir la Ley Nacional de Protección de Glaciares y Periglaciares (prohibiendo la actividad minera en zona de glaciares y en ambientes periglacial). Cristina incumple con la norma porque ella afecta el perfil productivo re primarizante, extractivista y extranjerizante que imprimió al País durante su gestión de gobierno. Pero Fernández de Kirchner no es la única responsable en el orden nacional, también lo es la Corte Suprema de Justicia de la Nación, quien una semana antes del desastre ambiental en el río Jáchal declaró, después de seis años de mora judicial, su incompetencia para entender en un amparo judicial que procuraba el cierre de la mina Veladero. La misma Corte de Justicia lleva ocho años sin expedirse sobre otro amparo judicial, referido a la paralización de la mina Pascua Lama, tres veces más grande que Veladaro.

A la Presidente hay que pedirle que ordene al IANIGLIA (Instituto Argentino de Nivología, Glaciología y Ciencias Ambientales) que dé cumplimiento inmediato al art. 15 de la Ley n°: 26.639, efectuando el inventario de glaciares en las zonas prioritarias (Veladero y Pacua Lama) Y al Dr. Lorenzetti hay que pedirle que deje de escribir libros sobre derecho ambiental y se aboque de una buena vez a resolver el amparo judicial en el caso Pascua Lama.

Para el lobby mega minero el problema de la contaminación del río Jáchal es comunicacional, una versión localista del "relato cultural" en términos de un kirchnerista sanjuanino extraviado en la Plaza 25 de Mayo, marchando junto a jachalleros e iglesianos reclamando que la Barrick Gold se vaya de San Juan.

Cuando los lobbistas de la mega minería afirman que lo que falló en Veladero fué la comunicación, están admitiendo que "el sector" solo puede funcionar sobre la base de un Estado autoritario, uno que ejerza sobre la población la censura, la cooptación y la promesa de un derrame económico que nunca llega, salvo para un grupo de capitalistas amigos del poder provincial.

Precisamente, la posibilidad de perder el "derrame económico" que les genera la minería del oro, lleva a los integrantes del "consenso mega minero" (un grupo reducidos de políticos, funcionarios, proveedores, sindicalistas, religiosos, periodistas, entre otros) a ponerse a la defensiva, derrapando sus lobbistas con declaraciones que deben avergonzar al propio Peter Munk; quien, seguramente, no pide tanto en la defensa de un explotación mineras de bajo costo, como lo es Veladero.

La contaminación del río Jáchal fué casi contemporánea a la participación del papa Francisco en la cesión anual de la Organización de Naciones Unidas. En su exposición Francisco hizo referencia a su encíclica "Laudato, sí". En ella el papa  dice sobre la mega minería a cielo abierto que: «Constatamos que con frecuencia las empresas que obran así son multinacionales, que hacen aquí lo que no se les permite en países desarrollados o del llamado primer mundo. Generalmente, al cesar sus actividades y al retirarse, dejan grandes pasivos humanos y ambientales, como la desocupación, pueblos sin vida, agotamiento de algunas reservas naturales, deforestación, empobrecimiento de la agricultura y ganadería local, cráteres, cerros triturados, ríos contaminados y algunas pocas obras sociales que ya no se pueden sostener».

Pero el papa Francisco no es oído ni leído de buena fé por el "consenso mega minero", ni siquiera es correspondido por Monseñor Delgado, cuyas palabras, acompañamiento y compromiso espiritual es solo para los poderosos, no para la madre Tierra ni sus corderos en Jáchal e Iglesia.

El desastre en Veladero abrió una grieta entre los sanjuaninos. El silencio (el de Sergio Uñac, por ejemplo) o la limitación de lo sucedido a un problema de controles estatales sobre la mina, pero no del riesgo creado por la actividad en sí (PRO y basualdismo), es comparable con la torpeza de aquellos que quieren sustituir a la Barrick Gold por una empresa Estatal, como si la destrucción de glaciares y del ambiente periglaciar fuera "progresista" si está en manos del Estado, e "imperialista" si lo hacen las corporaciones extranjeras. Los glaciares no se tocan, porque el agua vale más que el oro, punto.

Lo que el lobby mega minero no entiende o no quiere entender es que los habitantes de la cuenca del río Jáchal le han retirado la licencia social. Y avanzar en proyectos  mineros a cielo abierto sin la licencia social, los pone frente al abismo de la violencia institucional, o el fraude electoral. Las elecciones generales del próximo 25 de Octubre se han convertido en el plebiscito no querido por Gioja y Cristina en Jáchal. Necesitamos de aquellos que, en palabras de Francisco en la encíclica "Laudato, sí" merecen "una gratitud especial por luchar con vigor para resolver las consecuencias dramáticas de la degradación ambiental en las vidas de los más pobres del mundo”.

En manos de los jachalleros está su presente y futuro. Sola la derrota electoral del Frente para la Victoria, y de toda otra expresión política que no proponga ni cumpla con la consigna "Jáchal no se toca", permitirá a los todos los sanjuaninos vencer un modelo productivo, como el mega minero, institucionalmente prepotente, destructivo del ambiente y generador de la mayor desigualdad social que se recuerde en la historia de San Juan.
La mandataria comenzó defendiendo la negociación argentina para el pago de la deuda y con críticas a los fondos buitre. Además, pidió que Washington y Teheran colaboren para el esclarececimiento del caso AMIA.

La Presidenta Cristina acusó a los Estados Unidos de "proteger" al ex agente de la Secretaría de Inteligencia, Jaime Stiuso, y solicitó la colaboración de su gobierno para conocer "en qué calidad se encuentra" en ese país.

En su último discurso ante la Asamblea General de las Naciones Unidas, definió a la causa AMIA como "una telaraña" de intereses externos "en la quedan atrapados los más débiles y los más chicos". Aseguró que en el actual juicio por encubrimiento están surgiendo "datos estremecedores" y "vinculaciones con los fondos buitre".

Aunque nunca nombró al ex hombre fuerte de la inteligencia argentina por su nombre, dio suficientes datos para que quedara claro que hablaba de él, cuando dijo que lo había removido en diciembre pasado por sus sospechas de que "entorpecía" la investigación por el atentado a la AMIA.

Felicitó a Estados Unidos e Irán por haber alcanzado un acuerdo en materia de no proliferación nuclear pero al mismo tiempo acusó a "organizaciones pagadas por los fondos buitres en este país" de gastar millones en "agraviarnos como cómplices del régimen iraní". "¿Obama también sería cómplice?", se preguntó.

Cristina también agradeció los nuevos principios básicos para reestructuración de deuda que la ONU aprobó a principios de mes y aseguró que "el mundo no está nada bien".

Otro de los ejes del discurso de la Presidenta fue la crítica a los Fondos buitres a los que acusó de "hostigar" a la Argentina, calificándolos como "depredadores financieros". Asimismo aseguró que cuentan con "la complicidad de cierto sector judicial" de los Estados Unidos.

Haciendo una defensa de los 12 años de gestión K, Cristina excpresó que se "pudo reconstruir la economía y la sociedad, cuando la política volvió a tomar el comando de la economía" en el inicio del mandato de Néstor Kirchner en 2003 cuando, dijo, "comenzó el inexorable proceso de desendeudamiento".

La mandataria recordó las palabras de Kirchner en el mismo recinto, cuando dijo que "'los muertos no pagan las deudas'" y señaló que eso "no fue una premonición, no fue que adivinó el futuro", sino que responde a que "es imposible pagar unan deuda si no tiene crecimiento la economía del país deudor".

"Argentina pudo reconstruir la economía y la sociedad cuando la política volvió a tomar el comando de la economía a partir del 25 de mayo de 2003", subrayó.



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Por Marcelo Castro Fonzalida
Twitter: @mcmarcecastro
En la historia de cualquier lucha por la conquista del poder popular hay protagonistas. Siempre uno, dos o más resaltan entre otros. Pero cuando el actor principal de eso es casi toda una sociedad el resultado inevitablemente es el cambio.

Hay roles y responsabilidades por cumplir en una organización. A veces esos motes no son asignados, lo demanda la lucha. En una asamblea pasa eso. Todos tienen responsabilidades, porque ellos saben que la mayoría es uno y uno es todo. Como dice el Nobel de la Paz Adolfo Pérez Esquivel “una gota es el río, y un río es una gota”. Así se ven desde afuera los asambleístas jachalleros que están luchando hace medio mes contra Barrick Gold. Están conformados y unidos a pesar de las diferencias que pueden existir.
Muchos jachalleros demostraron que son más que un departamento en pie de lucha contra la multinacional canadiense, sino que son un pueblo que puede defender con uñas y dientes lo que cree justo.
Le guste a quién le guste un sector grande de Iglesia y casi todo Jáchal está muy enojado. Están rabiosos con la mina, con Gioja, con su intendente, con el cura del pueblo, y también con los que quieren desunir y destruir una gesta. Estos últimos pueden llamarse, entre otras cosas: carneros, vende patria, mezquinos, mercenarios, ingratos, lobistas mineros o profilácticos.
En la edición de este domingo 27 de septiembre, Diario de Cuyo publicó la columna de un periodista llamado Ricardo Olivera afirmando que “Jachalleros en contra de Jáchal” rondan en la ciudad. El comunicador tilda, palabras más palabras menos, de locos a casi todo un pueblo. Así, muy sueltamente, asegura haberle respondido a una muchacha que estaba denunciando la contaminación. Con esto se demuestra que las canalladas en estas lides son las que sobran.
En el abc de un periodista se dice que jamás hay que generalizar. Nunca. Porque las realidades de una de las tantas verdades que existe son tan distintas como la propia mirada del que escribe. El problema es cuando el que tiene la capacidad de transcribir cuatro líneas seguidas puede generar odio.
Hace unos días en mi blog advertí contra quién más deben luchar aquellos que están tratando de dejarle un pueblo más limpio y puro a las generaciones venideras. Deben enfrentarse a lobistas y voceros de la Barrick. Esos escribas y comunicadores a sueldos que con sus opiniones pro contaminación llenan sus cuentas bancarias.
Hagamos un recorrido por el famoso sentido común del que tanto teme cualquier periodista. Se puede decir que se engendró caos en pueblo con las colectas de agua masivas a nivel nacional que se están llevando a cabo; pero no. Hay una necesidad real del sector más empobrecido de Jáchal que espera esas donaciones. No tienen el dinero para comprar todos los días una botella. Entonces el caos no lo sembró un mensaje de WhatsApp, sino la propia Barrick. Ya que cada dos o tres días reconfirmó que la cantidad de litros de solución cianurada en los ríos iglesianos y jachalleros aumentaba a números altísimos. Acá el sentido común: Si desde la empresa que viene hace más de diez años pagando en publicidad en casi todos los medios del país para decir “minería responsable”,  ¿Cómo le crees ahora? Beneficio a la duda o mejor dicho beneficio a la lucha.
Sigamos transitado el menos común de los sentidos: El casco urbano de Jáchal es aproximadamente de diez mil habitantes. Hace unos días en una asamblea, en la plaza departamental jachallera había más de siete mil auto convocados. Es decir, casi toda la masa urbana estaba agrupada para expresar el enojo a Barrick. Entonces: Si estaban casi todos, algo está pasando ¿no?
Es menester explicar porque este peregrinaje de algo que por ahí ya se sabe: que la mina contaminó a largo plazo el medio ambiente norteño de San Juan. Aunque a algunos lo nieguen. Y vaya que si lo hacen. Pero no se conforman con eso; sino con enfrentar a vecinos contras vecinos. Una película ya vista desde hace años.
El algo habrán hecho setentista para apañar la dictadura tiene otros nombres y colores en esta época. Muchos se encargan de mantener vigente esas posturas. El suponer que lugareños de un pueblo están contra otros del mismo suelo no hace más que dejar en manifiesto de qué lado se está mirando a la sociedad. Estar a favor del pueblo no es fácil. En cambio pararse en la vereda del poder capitalista y salvaje tiene una buena remuneración.
El problema no radica en la decisión personal de escoger un camino, sino que importe muy poco codearse con la devastación de un pueblo. Con la destrucción de la Cordillera de los Andes. Con sentenciar a muerte a generaciones. Con mirar a un genocidio ambiental como progreso. Ahí está el costo de los que pululan ser defensor del ideal de superación de un pueblo a través de mega emprendimientos mineros.12068704_1039718242728337_4364396501334677653_o
Es más fácil enfrentar con un pensamiento sarmientino entre Civilización o Barbarie; mineros o anti-mineros a  la sociedad sanjuanina. Va más allá de eso. Entrar en esa discusión dicotómica es casi una pugna interminable e utópica. No existe. Pero algunos usan ese recurso. No les queda otra cuando saben que el poder del pueblo puede llegar a ser más grande. Pasó en Mendoza con la ley 7722. Pasó en Famatina y Esquel.  Puede pasar en San Juan.
Las naves están listas para dividir. La lucha contra Barrick Gold recién comienza. La presión hacía un gobierno provincial que está a punto de despedir políticamente a su gobernador eterno también. Jáchal tiene una mínima historia pasada contra la contaminación. Está en plena gesta. La configura. Y en esa misma historia hay de todo.
La responsabilidad de enfrentar y dividir a una ciudad es un error hasta antropológico. Porque en Jáchal e Iglesia hay herencias étnicas que veneraban a la madre tierra. Y  nuestros pueblos originarios defendían el medio ambiente con lanzas y místicas. Era su fuente de vida. Por eso, querer creer y venderles a unos pocos el relato del enfrentamiento entre jachalleros es muy difícil. Porque ancestralmente la unión es más sólida que cualquier miramiento individual.
No se trata de estar de un lado o del otro. La ecuación es sencillamente compleja: Un vaso de agua ¿con o sin cianuro?

Para conocer más sobre el derrame en Veladero, la mina explotada por Barrick Gold en San Juan, el equipo periodístico de FM Boite, de Buenos Aires, entrevistó a Ernesto Simón. Allí se habló sobre la actitud del Gobierno de Gioja que salió a despegarse de la multinacional. Nueve directivos y empelados de Barrick imputados. El programa fue el sábado 26 de septiembre, se trató de un especial de FM Boite con el tema megaminería y derrame de agua cianurada en Barrick. Condujeron: Ariel Toledo, Matías de la Cruz y Milagros Marco. Y hubo un invitado: Daniel Gómez. Ernesto Simón remarcó el daño ambiental provocado en San Juan por la minera y la manera en que se ocultó la información que trascendió gracias al whatsapp de un empleado de la mina.
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