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Miércoles, 27 Marzo 2019 09:59

Changui Cáceres y Gustavo Grinspun vinieron en apoyo a Delia Pappano

Por Ernesto Simón y Carlos Castro Espinosa

A días de celebrarse las PASO en San Juan, ambos dirigentes radicales llegaron a la provincia para respaldar a la candidata a intendente de Rivadavia por Con Vos, Delia Pappano.

Casi una leyenda del radicalismo, Luis Changui Cáceres llegó a San Juan para apoyar a su correligionaria Delia Pappano. A su paso dejó una mirada muy crítica al Gobierno de Cambiemos, y ofreció un diagnóstico preocupante sobre la situación social y económica de Argentina. 

Por su parte, el economista Gustavo Grinspun, hijo de Bernardo Grinspun exministro de economía de Raúl Alfonsin, desarrolló una charla extensa y detallada sobre la economía actual, sobre los errores de este gobierno y sobre la posibilidad de que Argentina salga adelante con una serie de medidas y propuestas que explicó en una charla abierta que dio en el Comité de la UCR Rivadavia.

Delia Pappano mostró su posición en medio de una contienda adversa, donde debió enfrentar al actual Intendente Fabián Martín porque los radicales de Rivadavia se lo habían pedido. De ese modo, su regreso a la escena política la convierte en una de las candidatas mejor preparadas, con mayor trayectoria política y con un un derrotero probo y decente en lo referido a su carrera como militante y política.

El País Diario y FM Alas dialogaron con los tres radicales a días de las PASO. En primer término, Changui Cáceres ofreció un diagnóstico de la situación social que vive Argentina. Aclaró taxativo; "Hablo de lo que viví, de lo que sé y de lo que me consta, odio el relato".

El dirigente radical es testigo inevitable de la historia contemporánea argentina: recordó que milita desde 1958, como delegado de la Federación de Estudiantes. Allí participó de toda la efervescencia estudiantil y del debate de las ideas. Cuando llegó la democracia, Cáceres estaba por volver la democracia al país, Changui Cáceres era un notable dirigente de la juventud y es por eso que Raúl Alfonsín le pidió que sea candidato a diputado. Tras el triunfo del radicalismo en 1983, fue entonces un diputado convencido y defensor de los derechos humanos y la república.

En relación al actual Gobierno de Cambiemos, dijo que los ve como "a un grupo de tipos bailando la conga arriba del Titanic", al tiempo que agregó que "a partir del 2020 la situación va a estar peor, gane quien gane".

Indicó también que "de esta crisis no se sale con voluntarismo, sino que deberá ser con un esfuerzo colectivo". Habló de "unidad nacional" y recordó que "la política es el arte de los consensos". 

Changui Cáceres entiende que "uno de los problemas en Argentina es que se perdió la alegría y votamos al menos malo en lugar de elegir a los más buenos". En ese sentido, añadió que "no hay una discusión sobre qué modelo de país queremos, se empieza siempre por el último capítulo que es con quien vamos a ir a la elección".

Entre sus objetivos, explicó que está recorriendo el país para intentar "reconstruir el sistema de partidos que el neoliberalismo se encargó de destruir". Dijo que "el neoliberalismo pretende terminar con el sistema de partidos políticos y como nosotros somos radicales, nuestra responsabilidad es la de recomponer la Unión Cívica Radical".

Gustavo Grinspun, un economista con sensibilidad social

El economista fue tajante a la hora de dar un diagnóstico: "Estamos en los últimos estertores de un gobierno que pasará a la historia como uno de los peores". No evitó reconocer que Macri recibió una herencia pesada, con una economía comprometida, pero apuntó a los desequilibrios y al "desbarajuste en la economía". 

Explicó que "todos los indices de la economía están abajo y que "el país está desfinanciado porque vivimos en una economía sin margen de rentabilidad, donde la concentración de riquezas ha sido feroz y ha habido licuación de patrimonio".

Ante la consulta de si hay o no salida, fue tajante: "Siempre hay salida en Argentina", dijo. Añadió que "tenemos un país con muchos recursos, lo que falta es generar riqueza". Opinó que se debe apuntar a "un gran acuerdo nacional, a una convergencia de intereses y discutir qué Argentina queremos construir". 

Pronosticó que "al final de la gestión de Mauricio Macri, todos los argentinos vamos a ser un 5% más pobres que al inicio de su gobierno".

Asimismo, Grinspun aseguró que no coincide con el “exceso de optimismo” del Gobierno respecto de la recuperación económica para la segunda mitad de 2019. “Creo que somos muchos los que no coincidimos con la visión optimista del Gobierno. El Gobierno da verdades parciales argumentando cosas ficticias, cuando la realidad económica está poniendo a la gente en una ansiedad de no poder llegar a fin de mes, de tener inestabilidad en el empleo, de no saber qué hay hacia adelante, con todos los indicadores del orden macro y micro cayendo vertiginosamente”, agregó.

Finalmente, indicó que el esquema de severidad del ajuste monetario y fiscal terminará profundizando la recesión el año próximo. “No veo drivers para generar una situación como la que el Gobierno augura, de crecimiento para el segundo trimestre del año que viene. Creo que vamos a tener una consolidación de la caída. Sí se va a menguar esa caída hacia el tercer trimestre del año, pero va a depender de cual sea el comportamiento del mercado de cambio para ver si los dólares de la cosecha finalmente se liquidan”, concluyó.

La Carta Abierta de Changui Cáceres dirigida a los Convencionales Nacionales de la UCR

"Que Cristina no nos imponga su modelo y su forma de hacer política de crispar y fracturar la sociedad hasta el infinito. Porque si así fuera, habrá ganado, aunque pierda la elección. Me tomo un Valium de los que les recomendé.y les digo: Gente linda, hoy, nadie quiere a nadie, todos estamos contra todos. El deporte preferido de los radicales es destrozar radicales (el gobierno y los servicios de inteligencia, felices).

Acompáñenme en algunos razonamientos: El que está en minoría debe tratar de mantener lo que tiene e incrementarlo, actuando sobre el espectro electoral del contrincante y si así no lo hiciere, le convendría dedicarse a otra cosa. Tal vez el cine o la pesca, pero no la política, porque no habría chances de ganar una elección y por lo tanto no habría posibilidad de intentar modificar la realidad.

Por otro lado, el que está en mayoría, debe tratar de consolidar lo propio, y si ve que esa mayoría peligra, evitar que la oposición se junte para removerlos.

Acá paremos. Cinco minutos de reflexión, y que cada uno saque sus propias conclusiones…

Hay un 65 o 70% que no está satisfecho con el gobierno. Es responsabilidad de la oposición poner punto final a lo que está, dando vuelta la página.

Con algunos de la oposición se coincide un poco, con otros en algo y con algunos bastante, cosa que también sucede con correligionarios dentro del propio partido. Si estamos dispuestos a defender los principios y valores republicanos, a combatir sin cuartel la inseguridad, en general, y en particular el narcotráfico y coincidimos en que los delitos cometidos contra el Estado Nacional deben ser imprescriptibles, juzgados y condenados, adelante que la puerta está abierta…Pero cómo resolvemos las diferencias?. Coincidimos en evitar que se siga afianzando este estilo de gobierno caracterizado por la utilización del aparato , los recursos del Estado y la inexistencia de controles. Pero, qué tipo de sociedad queremos definiéndola más allá de las palabras que nos dicen más justa, más fraterna y solidaria. Cuál debe ser el rol del Estado? Cómo resolvemos de dónde sacamos los recursos y dónde los ponemos? Estos dos últimos temas no son menores, por las implicancias que tienen. Son los que definen un perfil de sociedad.

La primera puerta es amplia, hay que hacerse cargo de abrirla. El radicalismo debe asumir la responsabilidad de hacer una convocatoria sin exclusiones a priori, y transformar las PASO en la interna de la oposición, con el compromiso asumido en los cuatro o cinco puntos antes mencionados para garantizarle al gobierno que venga, quórum en las cámaras y gobernabilidad.

Pero dentro de ese gran Frente Amplio, deberán juntarse los parecidos, o en su defecto confrontar en soledad, cada uno con su fórmula, cada uno con su programa.

La UCR deberá intentar la recomposición de UNEN hasta donde se pueda, con los afines, pero no intentar acuerdos contra natura que si bien podrían otorgar algún legislador más, o menos, harían implosionar el partido y de lograrse sería en beneficio de los que superestructuralmente acuerdan

para garantizarse posteriormente el control de los bloques, y desde esos lugares, el control de la sigla UCR.

Poner en riesgo la subsistencia partidaria por algún legislador más, no me cierra. Porque no hay partido sin programas, sin sueños, sin militantes.

Porque deberemos asumir la responsabilidad que estos tiempos colocan sobre el radicalismo

Los legisladores quedarían definidos en su número e integrados en una lista común a partir de los votos obtenidos en las PASO. Y nadie debería romperse la cabeza para ver cómo inducen al votante a apoyar al que ganó, bastaría con poner una alternativa frente a la fórmula del oficialismo para que este coseche lo que en estos años sembró. El pueblo sabrá que hacer y no habrá segunda vuelta.

Creí y creo en la unidad nacional para construir el país que queremos, pero nos han hecho retroceder mucho con un relato que no condice con la historia, con un decir que no tiene que ver con el hacer. Habrá que empezar con lo que se pueda. El presente pinta tan complejo, que daría para un gobierno de coalición si tuviéramos partido. Hoy, en el estado que está, sería solamente una coalición de individuos que haría desaparecer el último partido nacional que, rengo y todo, todavía queda en la Argentina.

Con la esperanza puesta en que sepan construir futuro, los saluda con el afecto de siempre".

Luis Changui Cáceres

P.D. No se agredan, no se maten, nos necesitamos todos.