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Martes, 13 Agosto 2019 09:10

Macri dinamitó puentes con Fernández y perdió apoyo en el propio Gabinete

Por El País Diario

Siguió en modo campaña, negó cambios de ministros y demora medidas. "Se equivocó en lo que dijo y cómo lo dijo”, señaló un funcionario en la Casa Rosada.

El discurso lo elaboró y pronunció casi en soledad. Un día después de la contundente derrota que sufrió ante la fórmula del Frente de Todos, que integran Alberto Fernández y Cristina Fernández, y a contramano del consejo de parte de su Gabinete, el Presidente Mauricio Macri responsabilizó ayer al kirchnerismo por la abrupta suba del dólar, que cerró en $57,30; aseguró que ese espacio político no "despierta confianza" en los mercados y advirtió al electorado que eso es apenas una "muestra de lo que puede pasar", si el 27 de octubre próximo se ratifican los resultados del domingo último.

La discusión sobre el día después a las PASO comenzó la misma noche del 11 de agosto pasado, aún cuando el jefe de Estado no lograba salir de su asombro por haber quedado 15 puntos abajo de su principal contrincante. La disparada del dólar avivó todavía más el debate dentro de la alianza Juntos por el Cambio sobre los pasos a seguir para gobernar hasta el 10 de diciembre.

Desde el ala política del gobierno le sugirieron a Macri que diera un mensaje mesurado, en el que el Poder Ejecutivo nacional asumiera la mayor parte de la responsabilidad por el actual escenario económico, a la vez que destacara la importancia del rol de la oposición para garantizar la gobernabilidad.

Como hizo desde el comienzo de su mandato, el presidente escogió invertir los papeles.

"Le pedimos al kirchnerismo que actúe con responsabilidad y revierta esta situación", lanzó Macri durante una conferencia de prensa que brindó cerca de las 16 en el Salón de los Pueblos Originarios de la Casa Rosada.

A su lado estaba el candidato a vice del oficialismo, Miguel Ángel Pichetto, que en varias oportunidades intentó morigerar las declaraciones de su compañero de fórmula, como así también ratificar su autoridad en medio de la corrida cambiaria.

"El presidente está en control, está con toda la responsabilidad frente a los acontecimientos económicos", remarcó el senador peronista. Y luego añadió: "Hay un ejercicio pleno del Presidente Macri. No hay transición".

Sin embargo, el mandatario insistió en tirar la pelota afuera: "El kirchnerismo probó un modelo que ya se probó en el mundo y fracasó. Por eso reaccionaron así los mercados". Y agregó: "Las empresas bajan, el riesgo país subió y el dólar también. Eso demuestra que hay un problema grave entre el kirchnerismo y el mundo".

En casi todas sus intervenciones, Macri evitó referirse a las medidas concretas que se adoptarían desde su administración para contener al dólar y evitar el traslado a precios. Sólo se limitó a decir que instruyó a su equipo económico a que "preparen las medidas económicas para cuidar a los argentinos".

Tampoco puntualizó sobre cómo revertirá los resultados de las PASO en las elecciones generales, ni cuál es la lectura que hizo de los números que dejaron las primarias, más allá de plantear que la coalición gobernante perdió en parte por la "bronca acumulada de todo el proceso económico duro". Su prédica se basó en hablar de los mercados y advertir sobre los supuestos riesgos de la llegada del postulante del Frente de Todos a la presidencia.

"El mundo económico no confía en el kirchnerismo", insistió el jefe de Estado. "El kichnerismo ahora tiene otra responsabilidad porque ellos no despiertan confianza. Que se hagan cargo de la expectativa que generaron. Esto está dañando a todos los argentinos", concluyó.

En uno de los pocos pasajes que le dedicó a los votantes, Macri afirmó que "si se confirma que el kirchnerismo gana la elección, el problema va a estar", que "esto es sólo una muestra de lo que puede pasar" y que esta situación "marca que por el pasado mucha gente decide que no deja su dinero en este país y se va".

Apenas terminó su discurso, más de un funcionario en el Gobierno se lamentaba por las palabras del presidente. "No fue un buen día. Fue un mensaje muy fallido", apuntaron desde el oficialismo. "Se equivocó en lo que dijo y cómo lo dijo", apuntó un funcionario con llegada a Macri. Lo que más les preocupaba a algunos es que la alocución, tan improvisada como desordenada, dinamitó cualquier posibilidad de tender puentes de diálogo con Fernández.

Si bien el propio presidente contó que llamó "a todos los candidatos que quedaron confirmados en las PASO para felicitarlos e invitarlos a participar en un proceso electoral que sea constructivo", fuentes gubernamentales explicaron que Macri sólo logró comunicarse con los postulantes Roberto Lavagna, de Consenso Federal; y José Luis Espert, del Frente Despertar.

Según aseguraron, llamó varias veces al candidato del Frente de Todos, pero no consiguió hablar con él. Algo similar habría sucedido con Nicolás del Caño, del FIT.