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Viernes, 14 Febrero 2020 09:30

Cada vez que un ciudadano vota a Gioja, la democracia retrocede un casillero

Por Ernesto Simón
Cada vez que un ciudadano vota a Gioja, la democracia retrocede un casillero Ilustración: Guaico

José Luis Gioja es el político más nefasto que tuvo San Juan. Se encamina a su decadencia definitiva no sólo en la interna, sino en cualquier otra elección que emprenda.

Acostumbrado al juego sucio, Gioja está rodeado de un equipo de asesores de baja estofa, verdaderas hienas acostumbradas a comer carroña. 

La interna del PJ tiene dos caminos a seguir: uno es que ambas fracciones acuerden una sola lista. En ese caso, tanto el sector que responde a Uñac como el que responde a Gioja amalgamarán una sola nómina y limarán asperezas, algo que en el peronismo suele ser habitual. La otra opción es que se desate la interna que, sin dudas, involucrará a todos los sectores.

De darse la segunda opción, aparecerán maniobras turbias, propias de gente sin estatura ética y sin formación política. El equipo de Gioja está integrado por anodinos inocuos, cuyo horizonte es el pragmatismo. Personas que en la actividad privada hubiesen hecho agua pero que como parásitos del Estado lograron un alto nivel de vida.

Gioja tiene la suerte de haber sido tres veces gobernador de San Juan en una provincia donde el Poder Judicial es un bochorno. Nunca fue investigado ni él ni su familia, casi todos multimillonarios. Sin embargo ningún fiscal y ningún juez investigará al Clan Gioja.

La Justicia, en sus más altas esferas, está integrada por timoratos complacientes que sólo cuidan sus cargos. La sensación de ir al cajero a fin de mes y encontrar un jugoso emolumento depositado es un placebo narcótico que tiene anestesiados a todos los jueces, secretarios de juzgados, fiscales y ministros de la Corte de Justicia. Calificarlos de pusilánimes sería injusto para la lengua española.

Gioja pierde espacio y eso lo ha puesto nervioso. Sabe que algunos periodistas no estamos dispuestos a rendirnos ante sus millones. Sabe que cuando algún día ya no esté, muchos escribirán loas en su nombre y otros contaremos la verdad, como ya lo venimos haciendo desde hace años sin negociar la honestidad intelectual.

Apuntes sobre la censura en San Juan

Durante el Gobierno de Gioja hubo listas negras de periodistas. La censura habría sido aplicada por sus ineficaces colaboradores más íntimos, el finado Pancho Márquez y el inefable Alberto Amín, a quien cariñosamente el periodismo lisonjero llamaba El Turco Amín. Nadie confirma en público el tema de la falta de libertad de expresión durante la gestión de Gioja pero es verdad que muchos periodistas fuimos echados de los medios y los propios dueños de las empresas periodísticas nos decían en secreto que la orden venía desde Casa de Gobierno: más qprecisamente, apuntaban al despacho de Amín.

La corrupción como moneda corriente en el Gobierno de José Luis

Sobre la fatigada espalda de Gioja pesan severas sospechas de corrupción.

Bástenos enumerar algunas:

Sobreprecios en los contratos con la aseguradora IAPSER.

Coimas con la empresa Dallas Airmotive.

Negocios con las Ambulancias de la empresa Buenos Aires Call (Sifeme) que prestan servicio a la provincia.

Entuertos poco claros con Barrick Gold.

Encubrimiento ante el derrame en la mina Veladero.

Su actuación protagónica durante el tramposo sostenimiento del exjuez Norberto Mario Oyarbide.

Como se ve, ante una lista tan evidente, sería lógico que algún fiscal se ponga a investigar a Gioja. Pero eso no va a suceder: vivimos en San Juan, donde un sistema de castas aplica el encubrimiento sistemático para garantizar la impunidad y el saqueo al Estado. 

Los niveles sociales de encubrimiento obsceno están bien determinados: Casta Política, Casta Judicial, Casta Gremial, Casta Empresaria. Los sanjuaninos y sanjuaninas aceptan este sistema de clases de escasa movilidad social porque son dóciles y ovejunos.

San Juan es una provincia mayoritariamente poblada por personas sumisas, en muchos casos, y por necesidad, reducidas a las mínimas condiciones de vida y sometidas a la humillación constante desde el poder central. Eso es San Juan y es necesario que alguien lo escriba para que quede asentado. Sarmiento hubiese hecho lo mismo y quien escribe esta nota ha sido estigmatizado como el heredero de la pluma de Sarmiento.

El Diputado Gioja sabe que en abril Cristina le quita la presidencia del PJ nacional. Se queda sin nada, apenas con una banca en el Congreso que tiene fecha de vencimiento. Por no haber sabido retirarse a tiempo, su salud, su existencia política y su efímero prestigio, también están a punto de vencer.

Así le va.