Domingo, 16 Junio 2019
El tiempo - Tutiempo.net
Miércoles, 07 Febrero 2018 17:22

Mentiras de patas largas

Por Fernando Palacio

El columnista Fernando Palacio cuenta algunas de las mentiras que vio por televisión cuando Macri inauguraba un tramo de la Ruta 8.

El pasado 1 de febrero, el presidente Mauricio Macri, durante la inauguración de un tramo de la Ruta 8 en Exaltación de la Cruz, nos contó frente a todas las cámaras de tv que “después de más de 100 años hemos logrado que baje el gasto, que baje el déficit, que baje la inflación, que bajen los impuestos y que el país crezca dos años consecutivamente”. Sin ponerse colorado, mientras que el escaso público que lo acompañaba aplaudía felizmente tremenda falacia, al son del ¡Sí se puede!

Todas y cada una de estas afirmaciones son falsas, matizadas con algún viso de verdad. Dejo de lado la referencia a los 100 años por entender que podría tratarse de un error por exceso de entusiasmo o deficiencias en la capacidad de oratoria. Supongamos que quiso decir dos años para ser generosos.

Es cierto que bajó el Gasto Primario %2 impulsado por la quita de subsidios, mientras que el gasto en intereses de deuda subió %2.3, llevando al déficit fiscal a %6.1 del PBI. %0.23 mayor al de 2015.

Si usted suma: déficit fiscal primario %4.30 + déficit por intereses de deuda externa %2.30 + déficit provincial %1 + déficit cuasi fiscal por intereses de Lebacs %1.70 (calculados como la diferencia entre stock inicial y final en dólares) llegaría a un déficit consolidado récord de % 9.30 del PBI. Ni “los K” se animaron a tanto.

El déficit comercial fue noticia, alcanzando el récord histórico (cuente 100 años para atrás si quiere) de U$S 8.471 millones en 2017. Duplicando al de 2015.

La inflación efectivamente bajó en 2017 pero en relación al %40 de 2016, para ubicarse en los niveles de 2015 que según las consultoras privadas fue del %23 al %26.

El Producto Bruto Interno creció %2.6 en 2015 (revisado) mientras que en 2016 fue %- 2,2 respecto al anterior. Ya en 2017 el PBI casi alcanza los niveles de 2015. Medido per cápita, como debe hacerse, en 2015 fue de USD14.644, en 2016 USD12.499 y en 2017 USD14.062 todavía un %0.04 debajo de 2015. Crecer no es lo mismo que rebotar, como no es lo mismo crecer dos años seguidos a no creer en absoluto.

La presión tributaria efectivamente bajó el año pasado 1.6 puntos con relación a 2015, arrastrada por la baja de las retenciones al agro y a la minería que recaudó apenas %0.6 del PBI (mientras que en 2008 llegó al 3%) y a la caída en la recaudación de impuestos a las ganancias de personas físicas más de 1 punto desde 2015. Pero 2017 terminó con un incremento de 3 decimas por encima de 2016.

Me retracto: lo de los 100 años es una tomada de pelo.

¿Qué lleva a un primer mandatario a mentir tan descaradamente por tv?

En primer lugar, sabe que existe un público deseoso de escuchar buenas noticias y que refrendó ampliamente a su proyecto político en las urnas ¿se acuerda cuando Cristina Fernández sólo hablaba para los militantes? Un público cohesionado a partir de una fuerte polarización en la opinión pública que, canallescamente, hemos definido como “grieta”. Dentro de este esquema bipolar, adquiere más relevancia como me siento ante determinado discurso que el valor objetivo del dato con el que esta construido. Me resultará más o menos verosímil en la medida que el mismo se adapte o no a mis esquemas mentales.

La característica principal de nuestra época es que no existen verdades objetivas. La verdad es vista como una cuestión de perspectivas. Lo que Ud. considera como verdadero quizás no lo sea para mí. La objetividad importa mucho menos que el modo en el que lo que se afirma encaja con el sistema de creencias que sentimos nuestro y que nos hace sentir bien.

¿Qué quiere que le diga? ¡Somos Posmodernos! No es culpa suya, ni mía.

A diario me encuentro con personas que permanentemente ofician de “exegétas” del discurso “oficial” que en realidad “quiso decir otra cosa” o “fue un error” o “no sabe… y cada vez que se sale del libreto mete la pata” cualquier pretexto para no reconocer que le están mintiendo en la cara o que en definitiva la mentira no es tan grande como para afectar la credibilidad o autoridad del emisor.

Los Psicólogos sociales tienen una definición para esta anomalía, la llaman disonancia cognitiva y la definen como “un estado de tensión y conflicto interno que surge cuando la realidad choca con nuestras creencias”. Cuando se produce, intentamos resolver la situación reajustando el encaje entre nuestro sistema de creencias y la información que nos llega del exterior; muchas veces, elegimos manipular la realidad para mantener lo primero tal y como está.

En segundo lugar, sabe que tiene a gran parte -y cada vez más- de medios a favor que lo acompañan blindándolo permanentemente. Ya nadie discute sobre el rol protagónico de los medios al momento de influir en la opinión pública, son ellos quienes definen la agenda de temas que “Interesan a la gente” y la perspectiva con que ha de encararse. Siempre en línea, por supuesto, con sus propios intereses económicos (audiencias, pauta oficial o posibilidades de negocio) e ideológicos. Es notable lo benévolo que son los medios en general y el periodismo en particular con la gestión oficialista, haciéndose eco de la estrategia comunicacional del gobierno. Le cuento algo: no es gratis.

Y, por último, sabe que ni usted ni yo vamos a chequear o cuestionar los datos. ¿Por qué habríamos de hacerlo, si no lo hace el “periodismo serio” y especializado?

Lo del presidente no es un descuido, olvídese del exceso de entusiasmo, olvídese de las “metidas de pata”. Todo forma parte de una cuidada estrategia de comunicación, apuntalada por encuestas y focus group, dirigida por un ejército de profesionales especialistas en diseñar discursos con el único objetivo de influir en la opinión pública y el humor social. Tarea casi imposible si no se cuenta con la ayuda y escolta de las principales empresas periodísticas del país. Lo de “las mentiras de patas largas” no es otra cosa que un daño colateral en el ejercicio de la manipulación.

Entiendo que algún resultado positivo debe estar dando porque un día después, en su visita a Jujuy, repitió exactamente el mismo discurso de los 100 años.

Tampoco se crea que esto se circunscribe al gobierno del bueno de Macri. Esto es común denominador de la comunicación política moderna. Pasa aquí y en todos lados. Tampoco es tan nuevo. En contraposición le propongo que haga un ejercicio de análisis con una “mentira de patas cortas” ¿Qué hubiera sucedido durante el gobierno de CFK si los medios de comunicación hubiesen acompañado con la mentira de los índices de inflación? ¡Seguramente hoy estaríamos comentado el éxito de la inflación promedio de %10 para el periodo!

Pruebe mentirme en la cara y probablemente “se gane un bife”. Pruebe mentirme desde el púlpito o través de un medio prestigioso y quizás le preste atención, repítalo lo suficiente y es probable que me convenza, haga que mis pares lo repitan y tendrá mi voto.

Fuentes

(1)    https://www.baenegocios.com/politica/Macri-Despues-de-mas-de-100-anos-hemos-logrado-que-baje-el-gasto-el-deficit-la-inflacion-y-los-impuestos-20180201-0013.html

http://itegaweb.org/wp-content/uploads/2016/10/NdE-15-2018-sobre-pies-de-barro.pdf

(2)    https://www.cronista.com/columnistas/La-negacion-de-Mauricio-Macri-deficit-fiscal-en-10

(3)    https://www.cronista.com/columnistas/El-deficit-comercial-acumulado-de-2017-duplico-el-de-2015-20171203-0009.html-puntos-del-PBI-20171113-0063.html

(4)    https://www.lanacion.com.ar/1825380-la-inflacion-de-23-a-26-anual-segun-consultoras

(5)    https://knoema.es/atlas/Argentina/PIB-per-c%C3%A1pita

(6)    http://www.eleconomista.com.ar/2018-01-2017-crecio-levemente-la-presion-impositiva/