Miércoles, 18 Septiembre 2019
El tiempo - Tutiempo.net
Lunes, 03 Septiembre 2018 19:43

Stanley: la ministra ganadora del recambio que suena como vice

Por El País Diario

La responsable de la cartera de Desarrollo Social sumó otro ministerio bajo su órbita y tiene el apoyo de Larreta y Vidal.

Carolina Stanley fue la gran ganadora del recambio de gabinete que oficializó la Rosada este lunes y ya se perfila como la candidata a vicepresidenta de Mauricio Macri para el año que viene.

La ministra de Desarrollo Social se mantuvo al margen de las furibundas negociaciones que la mesa chica del PRO tuvo a lo largo del fin de semana en Olivos, con el repiqueteo de los radicales que no lograron quedarse con ningún ministerio y perdieron dos.

Pocas cosas seducen a Macri tanto como un subordinado que no "opera" para mejorar su posición o perjudicar la de otro. El presidente mantiene ese criterio desde que era jefe de gobierno porteño y le venían a llorar la carta para armar las listas de legisladores.

El ministerio de Stanley no corrió peligro en ningún momento, como sucedió con casi el 100 por ciento de las 23 carteras que se achicaron a 10. Y no sólo eso: la ministra de Desarrollo Social sumó bajo su órbita al ministerio de Salud -Adolfo Rubinstein sólo aceptó ser secretario provisoriamente- y la Anses, la caja más grande del Gobierno.

Se convirtió entonces en el mando unificado para bancar el conflicto social por el ajuste, una suerte de ministerio de retaguardia.

Con Gabriela Michetti en retirada tras la encarnizada lucha contra la ley del aborto, Stanley quedó posicionada como la candidata de Macri para la fórmula de la reelección. Aunque el Gobierno deberá instalarla y elevar su nivel de conocimiento en la sociedad, acaso lo que mejor sabe hacer el PRO.

Stanley, que proviene del Grupo Sophia, tiene el respaldo de María Eugenia Vidal y Horacio Rodríguez Larreta, las únicas voces del PRO que quedaron por encima de las internas del gabinete.

El camino allanado a una fórmula presidencial para Stanley es la contracara del sendero de espigas que se le presentó a Marcos Peña. El jefe de gabinete quedó envuelto entre la sensación de alivio por sobrevivir en el cargo y la destrucción del sueño presidencial.

Si se analiza la posición de Marcos de una semana atrás hasta este lunes, se puede inferir que fue uno de los ganadores pues como nunca antes se vio afuera del Gobierno y finalmente fue confirmado como jefe de gabinete.

Sin embargo, si se ve la imagen en panorámica, no muchos meses atrás en el PRO lo definían como el "Kennedy argentino" y contaba con el aval de Macri para sucederlo. Hoy, Peña siente que el sueño presidencial se esfumó. Principalmente porque el círculo rojo le soltó la mano.

Marcos ganó muchos enemigos dentro del Gobierno y también fuera. Las cuatro "estrellas" que sonaron para sumarse al gabinete en las últimas 72 horas -Carlos Melconian, Ernesto Sanz, Alfonso Prat Gay y Martín Lousteau- no lo hicieron justamente por la continuidad de Peña en la jefatura.

Acaso este lunes, tras suspender por segunda vez consecutiva su visita al Congreso y cancelar una visita a la UIA mientras se despedía de Mario Quintana y Gustavo Lopetegui , Peña haya trazado un paralelismo de su carrera con el ascenso de Stanley. Curiosamente fue la vicepresidencia el lugar que intentó ocupar Marcos en 2015. Como venganza por no conseguirlo, llegó a la jefatura de gabinete y llevó al Gobierno a esta situación extrema por querer imponer el "gradualismo".

Fuente: La Política Online